jueves, 5 de mayo de 2011

Me acordé de algunas cosas... (Parte 1)

Hasta hace un tiempo no solía recordar nada, vivía en mi cabeza casi todo el tiempo, delirando, inventando cosas o girando en torno a conceptos una y otra vez. Extrañamente, luego de lograr cierta estabilidad hormonal, empecé a cambiar y me acordé de algunas cosas y de personas que no veo hace al menos ocho o siete años.
Cuando era chico era bastante inocente en muchos aspectos, de alguna manera la religión se había encargado de dibujar cosas difíciles de tolerar para cualquier ser humano: La muerte.
Recuerdo cuando falleció mi abuelo materno y mi abuela paterna:
Estaban ahí tirados, gélidos y en proceso de descomposición. Mi hermana - menor que yo - tocaba la cara de mi abuela y le abría los ojos, como si fuese un juguete. Obviamente no entendía lo que ocurría.
La ceremonia clásica ocurrió en ambos casos, seguida de un acto religioso, y ambos cadáveres a la tierra. Mis primos lloraban, pero yo no. No sentía nada.
No sé si me sentía de esa manera porque no los conocía en profundidad, si consideraba el sufrimiento un acto de egoísmo por algo que a mí me podría faltar cuando el de la desdicha es el muerto - no siempre, pero por lo gral sí - o si lo consideraba "un caso perdido".
Es un tema que nunca logro cerrar. Sobre todo teniendo en cuenta que "morir" con el tiempo será algo "evitable".

No hay comentarios:

Publicar un comentario